Por:
L. Katz
1- Una paradoja del pase
El pase es paradojal: por un lado, se trata de una ficción; por otro, es una invitación al realismo, es decir, a ser engañados por lo real sin contarse historias " como dice Miller en su curso "El lugar y el lazo"
Hay una tensión: por un lado, en un psicoanálisis se cuentan historias, y en el pase, también se trata aún de una historia, de la última historia que el sujeto se cuenta a propósito de lo real.
Desde esta perspectiva podemos decir que los efectos terapéuticos no son aún la última historia; porque muchos de ellos quedan aún del lado de la novela, del lado de los amores del sujeto por el lenguaje.
Sin embargo ¿ qué hay más allá? Hay la última historia que el sujeto se cuenta, ese es el síntoma en su nuevo valor, es el síntoma en singular, que sería lo único real que no excluiría el sentido.
Aún así, el pase es todavía un modo de contar esa última historia.
El analista de la Escuela que nominó nuestro cartel, nos enseña que tuvo que hacer una "tranche", otra vuelta, un segundo análisis –en este caso con el mismo analista- para contar la última historia que es ruptura y vacío y al mismo tiempo es el camino por el que el sujeto encuentra su diferencia.
2- La pacificación del sufrimiento
El dispositivo del pase, además de su función de investigación en torno a los finales de análisis, constituye un espacio privilegiado para situar los efectos terapéuticos, su caracterización y sus razones.
Por un lado, las razones que los mismos pasantes dan de dichos efectos, por otro, las que el cartel elabora a partir de la escucha de la transmisión de los pasadores.
Nuestro cartel ha obtenido algunas enseñanzas acerca de los efectos terapéuticos, y es lo que hoy, desde mi experiencia del cartel quiero transmitir aquí.
En la heterogeneidad de los recorridos el cartel se ha encontrado con testimonios de pasantes sumamente valiosos en cuanto al relato de su novela familiar, también pudo constatar en mayor o menor medida un saldo terapéutico y una ganancia de saber.
La diversidad de las problemáticas subjetivas muestra cierta constante: los testimonios acentuaban la "pacificación del sufrimiento" y ubicaban un movimiento, un franqueamiento del plano de algunas identificaciones y del lazo con los significantes amos.
3- El peligro de curarse
A veces, esta pacificación puede resultar peligrosa como ya lo había advertido Freud en 1919, en su conferencia "nuevos caminos de la terapia psicoanalítica". Una vez más nos encontramos con la actualidad de Freud, lo cito: "Por cruel que suene, debemos cuidar que el padecer del enfermo no termine prematuramente en una medida decisiva. Si la desvalorización de los síntomas lo han mitigado, tenemos que erigirlo en alguna otra parte..., de lo contrario, corremos el riesgo de no conseguir nunca otra cosa que mejorías modestas y no duraderas". Algo de esto ocurrió en el primer análisis del AE del que ya hice referencia. El sujeto encontró una solución terapéutica "efectiva, pero temporaria". Pasó de la impotencia a la potencia. Creyó haber salido de la impotencia por haber matado al padre, y por cruel que suene, el peligro de curarse lo llevó a una salida prematura del análisis; lo que produjo que el sufrimiento se erigiera en otro lugar.
El sujeto creía que era posible ir más allá del padre sin servirse de él.
4- La movilidad del falo
En otro de los casos, el cartel pudo constatar los efectos terapéuticos del análisis relacionados con la trama edípica. Se trata de un sujeto femenino.
Por la vía de la madre hay cierto apaciguamiento del estrago. Hay caída de la identificación a la crueldad y a la impiedad materna.
Hay una mirada que se suaviza por la salida de la repetición edípica en su dimensión trágica.
Sin embargo, por la vía paterna, aún está acentuada la vertiente de la repetición en la elección de los partenaires: repite con los hombres el encuentro de goce con el padre, lo que la lleva a una cierta inmovilidad de su condición erótica.
Hay que destacar que por las dos vías hay apaciguamiento como efecto terapéutico. El cartel entendió que dicho efecto hallaba su razón fundamental en la propiciación de la movilidad del falo, hasta ese momento encarnado de modo fijo en el partenaire.
En este caso, los efectos terapéuticos del análisis, produjeron una modificación en la práctica.
5- De la parálisis al movimiento
En otro de los casos un sujeto femenino se veía llevado a representar los dos sexos. Creencia sostenida en las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad; creencia en la que el sujeto se refugiaba: tenía que representarse a sí misma y a un hermano muerto muy prematuramente, que quedaba como resto en su cuerpo, lo que se expresaba en un síntoma conversivo que "paralizaba" al sujeto. La caída de una identificación pudo liberar al sujeto de la alienación imaginaria. Los efectos terapéuticos se producen al caer la creencia en su fantasía hermafrodita. Deja de representar los dos sexos y se separa de los dichos maternos y paternos que la condenaban y aniquilaban su diferencia.
Se desprende del doble, lo que dio lugar a un "movimiento". El entusiasmo por el "movimiento" condujo a la salida prematura del análisis.
6- Una regulación de goce
En otro caso, una identificación viril y un síntoma de la neurosis infantil, lleva al sujeto a una querella permanente con los hombres y a la angustia frente al deseo del Otro.
El síntoma cardinal de la angustia que lanzaba al sujeto a la acción y a "un desborde de goce" se conectaba con quedar a merced del estrago del Otro materno.
El cartel pudo constatar la eficacia terapéutica ligada a la rectificación de la función paterna. Esto fue caracterizado por la pasante como la obtención de "una regulación de goce" a partir de "poner una válvula al goce".
Cae la identificación viril, y hay una ganancia de saber en relación a la posición del sujeto frente al deseo del Otro.
Esta cura, muestra el éxito de una regulación a nivel edípico, que permitió constatar una vez más, la eficacia terapéutica del buen uso del Nombre del padre cuando éste se reconoce en su dignidad instrumental".
Este caso nos enseña que para que haya efectos terapéuticos hay que valerse del Nombre del padre. Sin embargo aún no hay un más allá, no hay un Otro inconsistente.
7-Los efectos terapéuticos y el fin de análisis
En el caso del AE voy a ubicar tres efectos terapéuticos:
a) Se recupera de los tropiezos de la tartamudez en tanto deja de "ser el dije" de la madre, es decir deja de ser dicho por ella, lo cual le permite recuperar un habla.
b) En la vertiente de la condición amorosa, el sujeto elegía del lado de la "elección particular" en el sentido freudiano. El análisis le permitió atravesar esta cuestión, lo que modificó la repetición de goce y la condición amorosa misma.
c) Llamó la atención del Cartel que fuera el experimentar un sentimiento de culpa, tras un lapsus, lo que condujo al pasante al dispositivo: la culpabilidad por no haber testimoniado aún de su experiencia ante el Otro de la Escuela. En esta serie, pudo aislarse con precisión como la resolución del síntoma, ligado a la creencia en la "palabra salvadora", introdujo un cambio en la práctica que podría resumirse como un saber hacer sin la palabra salvadora. Se trataba de "un curarse de la culpa" en tanto analista, pero no en tanto sujeto.
Finalmente, el cartel ha sido enseñado de que también en el caso en que hubo un final de análisis, que concluyó con una nominación, se constataron efectos terapéuticos. Esta precisión, aunque limitada, exige prudencia en cuanto a una generalización.
Mostrando entradas con la etiqueta pase. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pase. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de noviembre de 2007
El dispositivo del pase
La formación de los analistas siempre fue una preocupación de Lacan, pero también lo fue la de suministrarle a la comunidad los testimonios válidos sobre esta formación.
Para Freud, lo esencial de la formación del psicoanalista consistía en un cierto efecto obtenido sobre el sujeto gracias a la cura analítica en la que estaba comprometido con fines didácticos. Lacan también quiso que los psicoanalistas se recluten a partir del examen de su relación al inconsciente y al psicoanálisis, tomando como punto de partida su experiencia como analizantes. Esta relación se resume en una palabra que está en el corazón de la práctica: el deseo del analista. Este deseo puede surgir en el punto en el que el sujeto descubre -como analizante- de qué está hecho el deseo de un analista.
Lacan propuso que el analizante, devenido así analista al final de su análisis, pueda testimoniar frente a sus colegas sobre este deseo, propio de cada practicante, en una experiencia original que él llamó "el pase".
En su texto La Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela, Lacan propone el procedimiento del pase y lo fundamenta así:
"Nuestra única elección está entre enfrentar la verdad o ridiculizar nuestro saber. Esta sombra espesa que recubre ese empalme del que aquí me ocupo, ese en el que el psicoanalizante pasa a psicoanalista, es aquello que nuestra Escuela puede dedicarse a disipar. No estoy más adelantado que ustedes en esta obra que no puede ser realizadas a solas, ya que el psicoanálisis brinda su acceso"
En tanto el pase es un dispositivo inherente al concepto mismo de Escuela e inventado por Lacan para investigar qué es el fin de análisis en correlación con el deseo del analista, esta investigación se realiza a partir de los testimonios de cada sujeto analizado decidido a transmitir lo pertinente sobre estos dos temas de interés para la comunidad psicoanalítica.
Asimismo, el pase es, para el analizado, una nueva forma de lazo transferencial concluido su análisis, esta vez con la Escuela y la causa psicoanalítica.
Eric Laurent lo explica así en su texto The Ends of Psychoanalysis and the Procedure of the Pass:
"Así, el programa de trabajo que Lacan nos ha propuesto es el de construir una institución psicoanalítica que toma en cuenta un horizonte de destitución de las identificaciones (...), sin por eso aceptar la perspectiva cínica del sujeto que es amo de su goce gracias a una transferencia reducida para siempre a cero. La ambición de Lacan fue demostrar a la comunidad analítica, no solo a la de sus alumnos, que la verdad del psicoanálisis permitía a las singularidades sostenerse juntas, enlazadas no por un ideal, sino a través de una transferencia con el psicoanálisis, una transferencia con el discurso analítico. Esta transferencia es otro nombre para el deseo del analista"
El procedimiento del pase se pone en marcha cuando el sujeto dirige su demanda de testimoniar a la instancia del Secretariado del pase, que evalúa su pertinencia. El segundo paso consiste en el sorteo de dos "pasadores" quienes, por separado, escuchan el testimonio dado por el "pasante". El pasador está en condiciones de escuchar al pasante en tanto él mismo está en la etapa previa al final de su propio análisis.
Concluido este paso, el Secretariado sortea o elige a uno de los Carteles del pase ante cuyos integrantes los pasadores, a su vez, "pasan", retransmiten el testimonio escuchado del pasante. El Cartel del pase es un jurado cuyo juicio sobre lo escuchado tiene la particularidad de emitirse desde una posición que -por ser la de no saber todo sobre la experiencia del fin del análisis y el deseo del analista- consiste en haberse dejado enseñar por lo singular de cada transmisión sobre estos dos puntos cruciales para el psicoanálisis.
Si el Cartel del pase considera que el testimonio corresponde a un fin de análisis, le otorga al pasante la nominación de AE (analista de la Escuela).
Se presentan a continuación algunas palabras-claves, orientadoras para acceder a algunos textos en los que distintos autores plantean sus elaboraciones sobre el dispositivo del pase:
- Pase y contingencia (conexión con el texto de Miller "Esiste la passe perfetta")
- Pase y transfinito (conexión con el texto de Miller "Vers un signifiant nouveau")
- Pase y enseñanza: (conexión con el texto de Leserre "Lo que el pase nos enseña, ¿cómo enseñarlo?")
- Pase y experiencia de lo real (conexión con el texto de Rennó Lima "De onde vem os analistas? Do umbigo do sonho")
- Pase y deseo inédito (conexión con el texto de Solano "Vouloir ce qu'on desire")
Textos de referencia
> Brodsky, Graciela: ¿Dónde encontrar al AME? (español)
> Lacan, Jacques: La Proposición del 9 de octubre de 1967 (español, francés y portugués)
> Laurent, Eric: The Ends of Psychoanalysis and the Procedure of the Pass (inglés) Leserre, Aníbal: Lo que el pase nos enseña, ¿cómo enseñarlo? (español).
> Miller, Jacques-Alain: Esiste la passe perfetta? (italiano).
> Miller, Jacques-Alain Vers un signifiant nouveau (francés)
> Rennó Lima Celso: De onde vem os analistas? Do umbigo do sonho (portugués). Solano-Suárez, Estela: Vouloir ce qu'on desire (francés)
Fuente: Wapol
Para Freud, lo esencial de la formación del psicoanalista consistía en un cierto efecto obtenido sobre el sujeto gracias a la cura analítica en la que estaba comprometido con fines didácticos. Lacan también quiso que los psicoanalistas se recluten a partir del examen de su relación al inconsciente y al psicoanálisis, tomando como punto de partida su experiencia como analizantes. Esta relación se resume en una palabra que está en el corazón de la práctica: el deseo del analista. Este deseo puede surgir en el punto en el que el sujeto descubre -como analizante- de qué está hecho el deseo de un analista.
Lacan propuso que el analizante, devenido así analista al final de su análisis, pueda testimoniar frente a sus colegas sobre este deseo, propio de cada practicante, en una experiencia original que él llamó "el pase".
En su texto La Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela, Lacan propone el procedimiento del pase y lo fundamenta así:
"Nuestra única elección está entre enfrentar la verdad o ridiculizar nuestro saber. Esta sombra espesa que recubre ese empalme del que aquí me ocupo, ese en el que el psicoanalizante pasa a psicoanalista, es aquello que nuestra Escuela puede dedicarse a disipar. No estoy más adelantado que ustedes en esta obra que no puede ser realizadas a solas, ya que el psicoanálisis brinda su acceso"
En tanto el pase es un dispositivo inherente al concepto mismo de Escuela e inventado por Lacan para investigar qué es el fin de análisis en correlación con el deseo del analista, esta investigación se realiza a partir de los testimonios de cada sujeto analizado decidido a transmitir lo pertinente sobre estos dos temas de interés para la comunidad psicoanalítica.
Asimismo, el pase es, para el analizado, una nueva forma de lazo transferencial concluido su análisis, esta vez con la Escuela y la causa psicoanalítica.
Eric Laurent lo explica así en su texto The Ends of Psychoanalysis and the Procedure of the Pass:
"Así, el programa de trabajo que Lacan nos ha propuesto es el de construir una institución psicoanalítica que toma en cuenta un horizonte de destitución de las identificaciones (...), sin por eso aceptar la perspectiva cínica del sujeto que es amo de su goce gracias a una transferencia reducida para siempre a cero. La ambición de Lacan fue demostrar a la comunidad analítica, no solo a la de sus alumnos, que la verdad del psicoanálisis permitía a las singularidades sostenerse juntas, enlazadas no por un ideal, sino a través de una transferencia con el psicoanálisis, una transferencia con el discurso analítico. Esta transferencia es otro nombre para el deseo del analista"
El procedimiento del pase se pone en marcha cuando el sujeto dirige su demanda de testimoniar a la instancia del Secretariado del pase, que evalúa su pertinencia. El segundo paso consiste en el sorteo de dos "pasadores" quienes, por separado, escuchan el testimonio dado por el "pasante". El pasador está en condiciones de escuchar al pasante en tanto él mismo está en la etapa previa al final de su propio análisis.
Concluido este paso, el Secretariado sortea o elige a uno de los Carteles del pase ante cuyos integrantes los pasadores, a su vez, "pasan", retransmiten el testimonio escuchado del pasante. El Cartel del pase es un jurado cuyo juicio sobre lo escuchado tiene la particularidad de emitirse desde una posición que -por ser la de no saber todo sobre la experiencia del fin del análisis y el deseo del analista- consiste en haberse dejado enseñar por lo singular de cada transmisión sobre estos dos puntos cruciales para el psicoanálisis.
Si el Cartel del pase considera que el testimonio corresponde a un fin de análisis, le otorga al pasante la nominación de AE (analista de la Escuela).
Se presentan a continuación algunas palabras-claves, orientadoras para acceder a algunos textos en los que distintos autores plantean sus elaboraciones sobre el dispositivo del pase:
- Pase y contingencia (conexión con el texto de Miller "Esiste la passe perfetta")
- Pase y transfinito (conexión con el texto de Miller "Vers un signifiant nouveau")
- Pase y enseñanza: (conexión con el texto de Leserre "Lo que el pase nos enseña, ¿cómo enseñarlo?")
- Pase y experiencia de lo real (conexión con el texto de Rennó Lima "De onde vem os analistas? Do umbigo do sonho")
- Pase y deseo inédito (conexión con el texto de Solano "Vouloir ce qu'on desire")
Textos de referencia
> Brodsky, Graciela: ¿Dónde encontrar al AME? (español)
> Lacan, Jacques: La Proposición del 9 de octubre de 1967 (español, francés y portugués)
> Laurent, Eric: The Ends of Psychoanalysis and the Procedure of the Pass (inglés) Leserre, Aníbal: Lo que el pase nos enseña, ¿cómo enseñarlo? (español).
> Miller, Jacques-Alain: Esiste la passe perfetta? (italiano).
> Miller, Jacques-Alain Vers un signifiant nouveau (francés)
> Rennó Lima Celso: De onde vem os analistas? Do umbigo do sonho (portugués). Solano-Suárez, Estela: Vouloir ce qu'on desire (francés)
Fuente: Wapol
Suscribirse a:
Entradas (Atom)